EN BUSCA DE LOS ANTIGUOS HABITANTES DE LA COSTA RIONEGRINA: ARQUEOLOGÍA EN ACCIÓN
La arqueología estudia las culturas del pasado a partir de sus restos materiales que constituyen lo que
denominamos REGISTRO ARQUEOLÓGICO. A partir del mismo los arqueólogos podemos conocer cómo vivía la gente en tiempos prehistóricos.
¿ Cómo es el registro arqueológico de la costa rionegrina ?
Se trata de los desechos de las actividades diarias de los cazadores-recolectores que habitaron la región, como fogones, restos de comida, fragmentos de vasijas, útiles de piedra, hueso, madera o conchas marinas. Estos grupos humanos eran pequeños y se movilizaban durante el año a través de un extenso territorio aprovechando diferentes recursos, entre ellos los costeros: moluscos, peces, lobos marinos, cangrejos y aves marinas.
Existe información histórica acerca de los grupos que habitaban la región durante el contacto con los europeos, como es el caso de los Tehuelches, pero ello no necesariamente refleja los modos de vida de quienes los precedieron a lo largo de varios milenios, que es lo que buscamos conocer.
Un nuevo proyecto de investigación
En diciembre de 2003 iniciamos con nuestro equipo de trabajo investigaciones arqueológicas en la costa rionegrina, desde el curso inferior y desembocadura del Río Negro hasta el límite con Chubut.
Desde la década de 1960 no se realizaban estudios sistemáticos en la zona. Al momento hemos relevado más de 20 localidades de interés arqueológico, en las que iniciamos minuciosas excavaciones, financiadas por el CONICET (PIP 6415) y Agencia Nacional de Promoción Científica y tecnológica (PICT 38264).
¿ Que nos interesa saber de los antiguos habitantes de esta costa??
Nos interesa saber por ejemplo:
¿Desde cuándo estuvieron allí?
¿Cómo y con qué hacían sus herramientas?
¿Cómo era el ambiente en que vivían, qué comían?
¿Cómo se organizaban, qué territorios recorrían?
¿Cómo era su aspecto y su estado de salud?
¿Cuáles fueron sus manifestaciones artísticas?
Responder estas preguntas no es sencillo, ya que contamos con pocos elementos para reconstruir sus actividades y estilo de vida. Los datos no hablan por sí solos, hay que plantear las preguntas que nos interesan e idear la forma de contestarlas.
Los estudios que realizamos
En la costa son abundantes las acumulaciones de mejillones y cholgas producto del consumo humano en el pasado. De estos concheros, analizamos su distribución, dimensiones y composición, y evaluamos su importancia como recurso. La presencia de muchas conchillas quemadas y de carbones sugiere que las arrojaban al fuego como método para abrirlas.
Alrededor de estos concheros hay numerosos artefactos sobre piedra, hueso o conchas que nos indican el desarrollo de diversas actividades. Para el trabajo de la piedra elegían rodados de la costa que partían golpeándolos con otros (percutores), obteniendo fragmentos (lascas) que utilizaban para confeccionar una gran variedad de instrumentos: cuchillos, raspadores, puntas de proyectil, punzones, etc.
Los restos de las ocupaciones humanas que estamos estudiando alcanzan los 6000 años de antigüedad , información que obtenemos gracias a la técnica del Carbono 14 con la que podemos fechar los mejillones que comían, los carbones de sus fogones, o los huesos de los animales que cazaban.
Como con un rompecabezas, la suma de toda la evidencia es lo que nos permite avanzar en el conocimiento de estas poblaciones ya desaparecidas, que forman parte de nuestro pasado y debemos rescatar del olvido. Por eso es muy importante no juntar piezas arqueológicos en forma personal ya que se pierde valiosísima información por el sólo afán de coleccionar ¿para qué?, con la pérdida irreparable de un patrimonio cultural de todos .
¿ Cómo proteger nuestro pasado ?
·Una forma de hacerlo es estudiándolo y dándolo a conocer a la comunidad, tarea de los arqueólogos.
·Otra es cuidándolo y evitando su depredación , aspecto en el que la colaboración de los pobladores es
fundamental.
·Es importante que toda la comunidad conozca y valore el pasado de la región que habita,
participando en su divulgación y en la protección de los yacimientos que nos cuentan su historia.
·¡ Ayúdenos!
Arqueólogos Cristian M. Favier-Dubois y Florencia Borella (1)
(1) Investigadores del CONICET -INCUAPA, docentes del Departamento de Arqueología, Universidad Nacional del Centro, Av. Del Valle 5737 (7400), Olavarría, Argentina.
Tel. (02284) 45-1197 interno 392 Email: cfavier@coopenet.com.ar ; fborella@soc.unicen.edu.ar